Si hay algo que distingue a los guayaquileños es la manera de hablar. 'Camellar', 'sapear', 'armar pito', 'meter labia', 'calentar la oreja', entre otras palabras y freses, son expresiones propias de los habitantes del Puerto Principal.
Este tipo de lenguaje que únicamente entienden quienes habitan en un determinado lugar geográfico o que lo emplean quienes comparten determinados códigos comunes se llama jerga.
![]() |
| Livina Santos Foto: Archivo GRANASA |
"Es parte de la identificación de los grupos, son códigos de identificación. Es parte del habla, de las complicidades que se tienen. Es como una abreviación para entenderse", menciona.
Sobre cómo se origina, Santos detalla que "todas tienen un origen etimológico que tiene que ver con alguna relación de la palabra".
"Generalmente son palabras propias de la lengua que se transforman en jerga luego de un juego", menciona y pone como ejemplo que 'zanahoria' se desprende de una variación del adjetivo 'sano', mientras que 'camello' se originó como referencia de la frase: 'Trabajar como un camello', que implica trabajo duro.
![]() |
| Miguel Antonio Chávez Foto: Archivo GRANASA |
Incluso, el autor de 'Conejo ciego en Surinam' recuerda que cuando era un niño, en la década del 80, le decían que era mala educación emplear este tipo de palabras porque "eran de marihuaneros".
Además, de que algunas de las expresiones que forman parte de la jerga tuvieron origen lumpen o marginal. Aún así, aclara que no toda la jerga que manejan los guayaquileños nació aquí.
"Algunas tienen clara herencia del lunfardo (jerga empleada originalmente por la gente de clase baja de Buenos Aires, parte de cuyos vocablos y locuciones se introdujeron posteriormente en el español popular), como 'luca', 'chamuyo', 'fulero' e incluso 'turro'. Aunque este último significa distinto que acá", menciona. (LL)
* Nota originalmente publicada en la web de EXTRA, el 25 de julio de 2016. Así debía verse en la web, pero la plantilla no dejó incrustar el gadget que elaboré en PlayBuzz. Así es la vida... :(



