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| Fotoproducción: Lucero Llanos |
‘Sol’ (nombre protegido) relató a EXTRA cómo fueron los cinco años en los que vivió una relación poliamorosa junto a otras dos chicas.
Lucero Llanos, Guayaquil
Sus cuerpos eran un eclipse cada noche. ‘Sol’, ‘Luna’ y ‘Venus’ (nombres protegidos) habían encontrado el refugio ideal para combinar el placer y los sentimientos.
El poliamor era la institución ideal para juntar los ombligos, los “te amo”, los labios partidos de tanto besar, los “me haces falta, a qué hora vienes” y los orgasmos.
—Éramos las tres o ninguna — admite ‘Sol’, quien durante cinco años vivió una relación con otras dos chicas.
Eran la ‘trieja’ perfecta. O así lo pensaban quienes las conocían. Pero hace un mes, todo eso se fue al traste. Desde el inicio ‘Sol’ y ‘Luna’ ya llevaban nueve años como pareja cuando ‘Venus’, una ex de ‘Sol’, entró en escena.
—Todo comenzó como una broma. Empezamos a andar con ella como amigas y, después, las tres nos fuimos un día a Canoa. ‘Luna’ tomó, se mareó y ambas terminaron juntas —relata la mujer vía Skype.
Aunque no recuerda quién fue la que propuso que las tres tuvieran algo, asegura que las cosas se fueron dando en el camino y que después no supieron qué hacer ni cómo enfrentarlo. Vivieron juntas y establecieron algunos tipos de acuerdos como que no tendrían relaciones sexuales si no participaban las tres.
—Aunque a veces con ‘Luna’ rompíamos las reglas, sin que la otra se enterara —admite con algo de picardía.

