lunes, 17 de marzo de 2014

#Divoqueserespeta, hasta un poquito ronco, encanta

No en vano al mexicano Alberto Aguilera Valadez -más conocido en el ámbito musical como Juan Gabriel- lo apodan el 'Divo de Juárez'. Y, ¡ojo!, que ser divo no es malo, pues es parte de lo que hace, a sus conciertos, inolvidables.
#Divoqueserespeta se hace esperar aunque sea un poco. Al público que asistió la noche del sábado al Estadio Modelo Alberto Spencer no le incomodó que en lugar de a las 20:30, el artista subiera al escenario media hora más tarde. Antes de aquello, la soprano Ana Passeri interpretó cuatro temas, tres de ellos nacionales.
#Divoqueserespeta viaja con su propia orquesta, compuesta por aproximadamente 15 personas entre instrumentistas y coristas, quienes salieron a escena antes que Juan Gabriel. Se encargaban de probar que todo en esté "en su punto" en el escenario.

#Divoqueserespeta sale a las 21:06, con un fondo de la bandera mexicana, vestido de palo de rosa y con una pechera igual de floreada que el diseño que invade la pantalla led posterior. "¡Guayaquil, buenas noches! ¡Cuánto tiempo sin vernos!", exclamó 'Juanga' y el público se emocionó, desde la primera fila del blackbox hasta la última fila del graderío del estadio. El lugar no estaba repleto, pero quienes fueron -personas cuyo promedio de edad estaba por encima de los 40 años- estaban sencillamente contentos. No cualquier día se puede ver a un artista con más de 40 años de trayectoria musical.
Al coro de la letra de la primera canción, Siempre en mi mente, Juan Gabriel le agregó: "Guayaquil, siempre en mi mente". Y, tras ello, como buen #divoqueserespeta, empuñó un abanico a juego con su traje y bailó junto a sus seis coristas. Es que #divoqueserespeta contonea la cadera aunque tenga 64 años y esté algo pasado de peso.
A la tercera canción, el artista nacido en Parácuaro (Michoacán) brindó por la salud de Ecuador y el bienestar del Puerto Principal: "Para que disfruten su bellísimo país"; y siguió con No te guardo rencor. La gente se animaba a responderle "muchas gracias, te agradezco los momentos de felicidad" y las sonrisas de complicidad se dibujaban tanto en mujeres como en hombres según avanzaba el repertorio. Las manos de Juan Gabriel acompañan cada frase, como si quisiera comenzar a hablar en lenguaje de señas.
Cerca de las 21:27, un mariachi irrumpió en la tarima. #Divoqueserespeta también viaja con marichi propio que se roba el protagonismo por algunas canciones, sobre todo, porque estas son A mi lindo Ecuador y Guayaquileño, madera de guerrero. "¿Cómo ven al marichi de mi tierra?", pregunta osado, antes de brindar con agua. A ratos, la voz le falta y se torna rasposa, pero el público se lo perdona. Él es un showman y a un #divoqueserespeta, se le perdona todo. "Es un maestro", exclamó alguien en la fila 8 del blackbox.
"Probablemente ya, de mí te has olvidado..." comienza 'Juanga' y la gente se va de largo. Él sonríe y se limita a poner el micrófono en dirección al público. #Divoqueserespeta deja que el público cante por él. Sin embargo, algo le incomodaba.
En medio de Sé que te tengo que olvidar, aprovechó para hacer señas a quien está a cargo del sonido. Insistió y como no notaba cambios, se acercó a una de las esquinas y lo soltó: "Este sonido me enronquece". Para continuar el show, optó por pegarse más el micrófono a la boca, sin dejar de intentarlo a través de gestos de "más volumen para mi micro, por favor". "No me vas a hundir", cantaba en ese momento, justo como si se lo estuviera dedicando al audio. Pero eso a nadie incomodaba, los bailes y requiebres de cintura del Divo podían más que esos problemas; y, al llegar el Noa Noa, estalló la fiesta y muchos se sintieron en la libertad de seguir los pasos sincronizados de los coristas y del 'Divo de Juárez'.
A la voz de Te pareces tanto a mí, los dedos índices del público se elevaron, como si le recriminaran a alguien imaginario. (¿Quién no ha cantado esa melodía en una noche de despecho?).
#Divoqueserespeta le agrega cosas a la letra de Inocente pobre amigo: "Ese tarado, ese imbécil, baboso, canalla". "Duro, duro", le secundaban la orquesta, el mariachi y los asistentes. "Una mujer que me ayude", requirió 'Juanga' y consultó a la primera fila. "¡Uy!", exclamó, mientras se santiguaba y con picardía respondió: "Mejor miren las señas". Gesticuló, pegó un brinquito y terminó: "A él le falta lo que yo tengo demás".
#Divoqueserespeta es aplaudido con el público de pie, aunque todavía no sea el final del concierto,  pues le siguieron varias canciones de su repertorio, cuyas letras se reflejaban en dos teleprompters ubicados en las esquinas de la tarima. #Divoqueserespeta puede darse ese lujo y también incluir un karaoke -hasta con errores ortográficos- en el led posterior del escenario para que el público corée canciones como Abrázame muy fuerte.
#Divoqueserespeta derrama vino a sus seguidores y ellos lo festejan, con aplausos, nuevamente de pie, y hasta le piden otra.
#Divoqueserespeta se despide de su público guayaquileño a las 23:28, con un cielo que esperó que 'Juanga' terminara de cantar para amenazar con un ligero rocío, que no llegó a ser lluvia.
No cualquier día se ve a un #divoqueserespeta, al 'Divo de Juárez'.

*Versión original de la nota que se publicó en EXTRA y EXPRESIONES, el lunes 17 de marzo de 2014, sobre el concierto de Juan Gabriel.

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